viernes, 23 de junio de 2017

Matilda, de Roald Dahl

Llega el verano y me gusta volver a saborear algún libro que me dejó huella y que ha quedado escondido entre el polvo de mi biblioteca. Este año he recuperado "Matilda", ese libro infantil que marcó la infancia de toda una generación, y que sigue sin envejecer para mí.

Matilda es esa niña superdotada que con 5 años ya devora libros de Dickens y aprende de forma autodidacta. Es esa niña que nos recuerda la importancia de los libros y la compañía y la amistad que nos ofrecen cuando todo a nuestro alrededor es hostil y desesperanzador. Y aunque no todos tengamos poderes de telequinesia, si que, cada uno de nosotros, posee otro tipo de poderes que muchas veces desconocemos. 


Y es que Matilda nos demuestra que cada uno de nosotros posee un universo dentro, y que solo es cuestión de hacerlo brillar.

viernes, 5 de mayo de 2017

NOSOTROS (de mi libro)

Como todos los soñadores, confundí el desencanto con la verdad.
Jean Paul Sartre

 


Cuando sonríes, el mundo parece iluminarse un poco. Es bonito saber que tus ojos le iluminan el camino a alguien, pero me pone triste saber que ese alguien he dejado de ser yo. Entras en casa, abres la puerta, te quitas los tacones. Te acercas sigilosa a la cama y yo me hago el dormido para no tener que preguntarte qué tal y que me mientas. Te tumbas y me das la espalda. Ya no me abrazas, ni te acurrucas a mi lado como antes. Me pregunto qué clase de vacío es este, dormir con alguien a quien le has perdido el apetito. Antes sonreías, me buscabas a tientas, bailabas para mí. Ahora me miras como preguntándote que hace este gilipollas a mi lado, o peor, que hago yo al lado de este gilipollas. Pero no dices nada, solo llegas tarde, hueles a mezcla de perfume caro, estarás bailando para otro.
Me pregunto para quien, aunque puedo imaginármelo, un idiota con nombre de pijo y cuerpo musculado con el que disimular sus inseguridades. Pero no te culpo, hace tiempo que los poetas no engañamos a nadie. Escribimos lo que sentimos, nos quedamos desnudos, envolvemos nuestra vida de nostalgia de sedientos de finales tristes para nuestra historia. No sé si será verdad lo que decía Benedetti, cuando afirmaba que la culpa es de uno cuando no enamora, pero no te culpo ni me culpo, sabiendo que hay muchas cosas ciertas en la vida:el desamor, el vacío, nosotros, que ya no somos nadie.

miércoles, 29 de marzo de 2017

Paul Léautaud, dejadme en paz.

Paul Léautaud (1872-1956) fue abandonado por su madre nada más nacer. Se crió con su padre -que de milagro no hizo lo mismo-, un actor de teatro cuya cama albergaba siempre una mujer nueva. Paul lo observaba siempre escondido debajo de la mesa del comedor en compañía del perro de la familia. Quizá por eso llegó a ser tan amante de los animales, de los que llegó a decir que los amaba más que a las personas. Lo cierto es que terminó compartiendo su vida con más de cuarenta gatos, más de veinte perros, e incluso con una cabra y un mono, lo que le provocó alguna disputa con sus vecinos. 

A su madre la conoció después, cuando tenía 17 años, cantando en un music-hall, y desde entonces se volvieron íntimos amigos. En sus primeras obras:  Le petit ami, de 1903 (traducido en España como Recuerdos ligeros; Menoscuarto Ediciones); In memoriam y Amores, de 1905 y 1906, reconoce estar enamorado de ella en el sentido sensual, lo que avala la extraña teoría del complejo de Edipo de Freud. En estos diarios, Léautaud cuenta episodios escabrosos de su juventud, pero también nos abre la puerta de un París que ya no existe. 

Tuvo varios oficios antes de empezar a trabajar en la revista Mercure de France, del que terminaría siendo secretario general durante más de treinta años. Su espontaneidad, el rechazo a mentir y el no querer doblegarse ante los poderosos le aseguró ese puesto. No dejaba de leer, y recurría a Stendhal cuando perdía la fe en las posibilidades de la literatura. Contradictoriamente, afirmaba que no le gustaba la gran literatura porque "a veces escribir bien es ser un hortera”. No le importaba, tampoco, parecer egoísta: "Lo noto cada vez más: sólo me interesa una cosa: yo, y lo que me pasa, lo que he sido, en lo que me he convertido, mis ideas, mis recuerdos, mis proyectos, mis temores, toda mi vida." 

Con el tiempo, se volvió un solitario cascarrabias que, entrado en la vejez, se despachaba a gusto contra todo durante las entrevistas radiofónicas que le hacía Robert Mallet. Gracias a ellas saltó a la fama. 
Murió siendo un feroz misántropo y anarquista aristocrático cuyas últimas palabras fueron: "dejadme en paz"

miércoles, 1 de febrero de 2017

"Asalto al cielo", la biografía de Javier Castillejo

Conocí a Javier a finales del 2009, pocos meses después de instalarme en Parla. Empecé a entrenar en su gimnasio y a practicar un deporte que aún era desconocido para mí, pero que gracias al Lince -aquél hombre de mirada desconfiada al principio, pero que luego no duda en abrirte las puertas de su casa y de su corazón- no solo empecé a respetar un deporte tan mal visto en nuestro país sino que empecé también a quererlo, hasta tal punto en que competiría después. 


De su espíritu de lucha nunca tuve la menor duda, pues es ése fue -y sigue siendo- su mayor brillo personal. Él así lo reconoce: "soy campeón de la vida", porque no sólo sigue siendo el mayor boxeador español de todos los tiempos, -ganando el campeonato del mundo en dos categorías distintas- sino porque supo mantenerse en pie cuando las circunstancias lo empujaban hacia abajo. Porque los campeones no se miden en las victorias sino en las derrotas, en las dificultades y las crisis personales. Y él supo salir victorioso de todas ellas. Su familia, su mujer, Martha, su mayor compañera desde que se conocieron de jóvenes, siempre fueron su mayor apoyo. 



Este libro, escrito de forma impecable por el periodista Jorge Sanz Casillas, tras muchas horas de entrevistas y grabaciones, es un recorrido por la vida de esta leyenda del boxeo, desde sus inicios; un chico humilde que encontró su vocación entre los sacos de un gimnasio de periferia, pasando por cada pelea contra púgiles como Oscar de la Hoya o Felix Sturm, hasta convertirse en ídolo de toda una generación. Una figura a la que nunca se le dio apoyo institucional de ningún tipo a pesar de haber ganado más trofeos que ningún otro deportista español, pero que aún así sigue siendo un referente de cualquier boxeador que quiera seguir superándose. 

Un libro que es necesario que sea leído, porque no solo hay una historia que merece ser escuchada, sino también porque es un libro sobre la lucha, la vida, el deporte y el amor, una lección de "cómo mantenerse en pie cuando te estás cayendo en pedazos".

miércoles, 28 de diciembre de 2016

Diez libros que han marcado el 2016

Realidades cercanas, presentes y pasadas, han sido el argumento de muchas de las novedades literarias que han marcado el año que ahora acaba, en el que también ha habido espacio para la fabulación y entre las que destacan las siguientes diez obras:
1.- "Patria" (Tusquets) de Fernando Aramburu. Retrato de la complejidad humana de nueve personajes dentro de la sangrienta historia de los últimos 30 años del País Vasco a través de la historia de dos amigas y sus familias, rotas por el asesinato del marido de una de ellas a manos de ETA.
2.- "Tú no eres como las otras madres" (Periférica y Errata Naturae"), de Angélika Shrobsdorff. Novela singular que narra la real e inconformista historia de la madre de la autora alemana, nacida en una familia burguesa judía de Berlín.
3.- "Manual para las mujeres de la limpieza" (Alfaguara) de Lucía Berlin. Considerado una revolución literaria, este libro saca del olvido a la escritora estadounidense y figura de culto Lucía Berlín, fallecida en 2004, de la que reúne 43 relatos con el material de su vida.
4.- "El espíritu de la ciencia-ficción" (Alfaguara). Novela inédita de Roberto Bolaño publicada 13 años después de su fallecimiento, en la que relata la vida de dos escritores jóvenes en México DF durante los años 70.
5.- "Avenida de los Misterios" (Tusquets), de John Irving. Concebida en 1988 como el guión de una película sobre los niños del circo en la India, que no salió adelante, la última novela del escritor norteamericano narra la vida de un escritor mexicano y su infancia en un basurero de México.
6.- "Cero K" (Seis Barral), de Don DLillo. Considerada por la crítica una de las mejores obras de este maestro de la literatura, la novela del norteamericano transcurre en un centro subterráneo donde se lucha contra la muerte congelando los cuerpos de gente enferma hasta que la medicina pueda curarlos.
7.- "Las sillitas rojas" (Errata Naturae) de Edna O'Brien. El mal inherente a la condición humana y las consecuencias de la guerra llegan a un idílico pueblo irlandés a través de un "curandero" de Montenegro que seduce a todos los habitantes del lugar y que oculta un oscuro pasado.
8.- "El cementerio de los libros olvidados" (Planeta), de Carlos Ruiz Zafón. Cuarta y última entrega de la saga "El cementerio de los libros olvidados" que el autor español, uno de los más leídos en el mundo, comenzó en 2001.
9.-"Harry Potter y el legado maldito" (Salamandra). Octava entrega de la saga creada por la británica J.K. Rowling, un libreto teatral escrito por Jack Thorne que ha arrasado entre los jóvenes seguidores de las aventuras del mago.
10.- "Crisálida" (Reservoir Books), de Carlos Giménez. Considerado uno de los mejores cronistas españoles del mundo del cómic, Giménez regaló a sus lectores este relato en viñetas sobre la decrepitud de la vejez.

Fuente: Agencia EFE.

sábado, 17 de diciembre de 2016

Os presento mi libro

Cartas al vacío son esas cartas que no van dirigidas a nadie, que no son para nadie, pero que a la vez son de todos y para todos. Porque en ellas se exponen nuestros pensamientos y sentimientos más profundos: la tristeza, la soledad, el amor, el desarraigo, el deseo, los infiernos y las tormentas personales, y los sueños no cumplidos. Y todas tienen ese denominador común: el vacío. Ese vacío que todos sentimos o hemos sentido alguna vez. 

La verdad es que no sueño con vender muchos libros , me basta con conmover. Quiero llegar al lector, hacerle vibrar, sentir que soy capaz de emocionar. Que aún queda algo dentro de mí que pueda servirle a alguien. Me decepciona la cantidad de libros vacuos que leo muchas veces, libros que solo sirven para entretener pero que no tienen mensaje ni pretenden llegar a nadie. Yo no quería eso. Quería hacer un libro que hablase del dolor, del vacío, ese vacío que todos sentimos pero del que todo el mundo huye o esconde. Quería hablar del amor, del deseo, de esos infiernos y tormentas que nos creamos nosotros, infiernos que todos hemos vivido o donde nos han arrastrado las circunstancias en demasiadas ocasiones. Quería hablar de nuestra esencia como seres humanos y espirituales. Quería que mi libro no pasara desapercibido. Y parece que lo he conseguido, parece que mis textos llegan y que hacen pensar. Cada día recibo vuestros mensajes y quería agradecéroslo. Gracias por querer compartirlo conmigo, porque nada me hace más feliz que saber que lo he conseguido. 

Gracias a todos por leerme. Y a los que aún no me habéis leído recordad que podéis conseguir mi libro pinchando aquí:


Amazon

Casa del libro 




Os dejo algunos de los textos que os encontraréis:


Otros enlaces acerca de mi libro:


Reseña Nacho Toledano


Entrevista "El megáfono"


lunes, 24 de octubre de 2016

Un libro cada semana (5). La dama de las camelias, de Alejandro Dumas

"Yo pertenezco al número de los que creen que lo máximo esta en lo mínimo. El niño es pequeño, y encierra al hombre; el cerebro es estrecho, y abriga el pensamiento, el ojo es un punto, y abraza leguas"


Debo volver a los clásicos porque por eso perduran en el tiempo, porque son extraordinarios, únicos, dotados de una espiritualidad de la que carecen muchos, -demasiados- de los libros actuales. 

Escrito en una bellísima prosa y ambientada en París a mediados del siglo XIX, "La dama de las camelias" narra una historia desgarradora de amor entre un chico de bien y una prostituta que sufre tuberculosis. El autor nos acerca a la vida de estas mujeres, las hace cercanas, sentimentales, con capacidad de amar, alejándolas y protegiéndolas de los prejuicios sociales.

Una novela perteneciente al movimiento literario del realismo, pero la primera que dio el salto al romanticismo.

Una obra magna, de las que emocionan y dejan huella.